Hoy no voy a escribir mucho, simplemente os dejo el link a un vídeo que he visto en YouTube, que creo que merece la pena, y que quiero que veáis.
¿A que vosotros también tuvisteis un profesor que os enseñó algo importante?
http://youtu.be/l8WKbDf6y64.
Hasta otro momento.
Que lo disfrutéis.
lunes, 21 de mayo de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
OTRA VEZ AQUÍ
Pues sí que hacía tiempo que no me pasaba por el blog, sí, de hecho, ya casi me había olvidado de que tenía uno, pero hoy he entrado en un grupo de lectura al que pertenezco en Facebook, y me he encontrado que la gente estaba poniendo sus blogs para que los demás entraran a leerlos, y me he dicho: Anda, el blog....
Y aquí estoy de nuevo, blogueando, y no he escrito mucho últimamente, porque he estado viviendo, que también es importante...
No es que tenga mucho que contar, ni que esté escribiendo por algo en particular, y esta vez no voy a contar una historia, ni a criticar a nadie... Simplemente me acordé de esto, y como hay gente, poca, pero alguna, que me lee, pues he pensado: Voy a saludar a estos chicos, que hace mucho que no me paso.
Y no es que no me acuerde de vosotros de vez en cuando, es que no he tenido mucho tiempo para pararme y escribir, pero ahora las cosas ya parecen estar un poco más tranquilas, y por eso creo que voy a volver por aquí con alguna frecuencia. No me aventuro a decir con cuánta, porque sería una osadía de mi parte, teniendo en cuenta que ahora llegan los exámenes finales, y me voy a pasar media vida corrigiendo, pero intentaré pasarme por aquí alguno de estos días.
Un beso a tod@s.
Hasta pronto.
viernes, 30 de diciembre de 2011
RECAPITULANDO
Ahora que se acaba el
año, parece que es el momento de hacer balance, y no voy a dejar que
empiece el nuevo año sin haberme despedido debidamente del anterior,
que lo cortés no quita lo valiente...
Me despido de este año
con tristeza, porque en general ha sido un año fantástico. He
disfrutado muchísimo de todo y me he encontrado con muchísimas
alegrías por el camino...
Tengo que dar gracias por
muchas cosas, y ya sé que este año no ha sido bueno para todo el
mundo, pero para mí sí, y he de estar agradecida.
En primer lugar porque
tengo una familia estupenda que se encuentra genial, y eso no tiene
precio.
Luego por que tengo los
mejores amigos del mundo, y siempre están a mi lado, pase lo que
pase, y eso tampoco tiene precio.
También tengo que dar
gracias por el fantástico trabajo que tengo, después de tantos años
de esfuerzo, el resultado de estos últimos años ha merecido la
pena.
Y con todo esto no me
puedo quejar, ¿verdad? Pues eso, debo dar gracias.
Sí, es cierto que ha
habido también algún momentillo de bajón, alguna decepción, algún
tropezón, pero la verdad, no tienen ninguna importancia, no me han
dado más lata que un momento y será que lo que pasa es por algo y
tenía que pasar, y quien no está es porque no tenía que estar (a
lo mejor nunca tuvo que estar y ese fue el error).
Bueno, pues gracias, año
viejo por todo lo que me has dado, y espero que el nuevo año me
traigo lo mismo, o mejor. Y ¿para vosotros? Por lo menos igual que
para mí. ¿Qué os parece? Feliz Año Nuevo.
martes, 1 de noviembre de 2011
ME GUSTA
Me gusta la vida, creo que es una
oportunidad maravillosa que se nos da para hacer algo, y hay que exprimir todos los instantes,
todas las sensaciones, todos los sentimientos, por eso intento que nada ni
nadie me nuble los días, y no doy muchas oportunidades de aguarme fiestas.
Me gusta ser profesora, disfruto
con los chavales, a veces es difícil, pero en general me gusta.
Me gusta haber madurado, ser
joven es estupendo, pero un puntito de madurez también es genial, da esa
estabilidad que le falta a la juventud.
Me gusta disfrutar del sol, esos
días de playa en soledad, cuando se disfruta plenamente de la naturaleza, sin
tener que conversar sobre tonterías, y centrándome en mis sensaciones.
Me gusta estar de vacaciones,
porque hago lo que me da la gana cuando me viene en gana, porque no tengo
obligaciones con nadie, porque sólo me debo a mí misma.
Me gusta la lluvia tras la
ventana las tardes de domingo, mientras veo una peli bajo una manta.
Me gusta la gente.
Me gusta la gente que alegra la
vida, esa que no se está siempre quejando, la que no cotillea, la que disfruta
de cada momento, la que sonríe, la gente que no hace las cosas con segundas
intenciones, la que es feliz porque sí…
Me gusta disfrutar de mi sobrina,
jugar con ella, tirarme al suelo, perder la vergüenza y hacer locuras.
Me gusta el amor, estar enamorada
y ser amada.
Me gusta leer, oír música, ver
documentales, me gusta cenar con los amigos y prolongar la sobremesa hasta las
tantas. Me gusta charlar, reírme, ser un poco mala a veces, conducir en verano.
Me gusta haber eliminado a gente
de mi vida, porque ahora hay más cosas en mi vida que me gustan.
Me gusta conocer gente, y tratar
de conocerme a mí misma.
Me gusta vivir.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
MI MEJOR AMIGO
El otro día mi mejor amigo, ese
con el que no hay tonterías, ese al que no me hace falta contarle mis cosas
porque ya las intuye, ese con el que una mirada es suficiente para entender lo
que me quiere decir, ese que sabe lo que opino, lo que siento y cómo me
encuentro sólo por cómo le hablo por teléfono, ese que sabe cuándo llamarme y
cuándo dejarme sola, me dio un abrazo y me dijo que me quería mucho.
Y fue un momento importantísimo
para mí, porque en todos los años que hace que somos amigos nunca nos hemos
dicho que nos queremos, porque siempre hemos pensado que no es necesario, que
nos queremos y es suficiente.
Y lo es, de verdad, pero a mí me
ha chocado que un hombre tan poco dado a expresar sentimientos como él, se haya
dejado llevar por el momento y me lo haya dicho abrazándome fuertemente.
Para mí es el más importante de
mis amigos, tengo muchos amigos, pero ninguno como él, es aquel con el que me
entiendo a la perfección, ninguno de los demás me entiende así, y nunca, nunca,
hemos tenido un enfado. Jamás. Puede que no nos veamos en meses, o que
coincidamos todos los días, pero nunca ha tenido una mala palabra conmigo, ni
yo con él. Es la única persona en mi mundo con la que jamás he discutido…
Y reconozco que soy una mujer
afortunada por tener un amigo como él, porque hay mucha gente que jamás tendrá
a nadie así en su vida, y es una lástima, porque ese tipo de cariño no tiene
medida, es generoso y no pide nada, y yo me siento tan afortunada que me gustaría
decirle que yo también le quiero, y que pase lo que pase en nuestras vidas sé
que siempre estará ahí y yo siempre estaré ahí, a pesar de todo y de todos…
Pero hay cosas que no soy capaz
de decir, porque no encuentro las palabras adecuadas para expresarlo, y tampoco
es necesario. Él lo sabe y yo lo sé. Y no hace falta nada ni nadie más.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Feliz cumpleaños
Hoy es mi cumpleaños. Es
estupendo, me encanta cumplir años. Hay gente que no los celebra, a
quienes no les gusta echarse un año más encima. A mí me encanta, y
me gusta celebrarlo por todo lo alto. Porque generalmente hay mucho
que celebrar y mucha gente con la que hacerlo.
También sirve para hacer
balance, y aunque no todo es bueno, los años al final traen las
cosas por algo. Siempre hay alguna buena razón para que las cosas
ocurran, y, aunque en el momento nos haga sufrir lo que está
sucediendo, siempre nos enseña algo: a madurar, a prescindir de
cosas, a olvidar a gente, a avanzar...
Y este año ha sido así.
He aprendido mucho, he madurado, he sido muy feliz, a veces he estado
triste, pero, en general, el balance es muy positivo...
Tengo un trabajo
estupendo, unos amigos maravillosos, mi familia está bien... No
podría quejarme de nada.
Sí, es cierto, he
desechado a algunas personas de mi vida, pero la vida sigue, y, como
dije antes, las cosas pasan porque tienen que pasar...
Pues lo dicho, que me
siento genial, que mi vida es estupenda, que espero que los míos
sigan así, que quiero a mis amigos, que mi trabajo es fantástico y
que todo lo demás servirá en su momento para algo.
Empiezo este nuevo año
de mi vida con el corazón más ligero, con alegría y pensando que
este es el comienzo de algo estupendo. He descargado parte de mi
vida, y me siento genial por ello, y lo veo todo de otro color. Soy
un poco más sabia y un poco menos generosa con los demás, eso sí.
Pero supongo que eso es la madurez...
martes, 30 de agosto de 2011
Redes sociales
Tengo perfil en algunas de las redes sociales que últimamente nos quitan tanto tiempo de conversaciones cara a cara o telefónicas. No, no reniego de las redes sociales, porque nos sirven para estar en contacto con gente que de otra forma desaparecería de nuestras vidas sin remedio. Las redes sociales me han valido para encontrar a compañeras del cole, amigas y amigos de la infancia, para estar en contacto con gente de otros lugares a los que conocí en algún viaje, amigos de vacaciones, amigos y amigas que viven lejos, algún que otro familiar....
Pero la desventaja es que, aunque todos al principio filtramos mucho los amigos que agregamos, la verdad es que luego abrimos mucho la mano y dejamos entrar en nuestro perfil casi a cualquiera...
Yo, y supongo que muchos otros, al principio no ponía ni foto, no fuera a ser que me reconociera alguien. Ahora ya dejo parte de mi vida ahí almacenada, cuento más de lo que debería, y no me corto un pelo a la hora de decir lo que opino. Y luego vienen los rollos, que si no sé quién se enfada porque has puesto algo en tu estado que no le gusta, o que si un comentario de alguien a quien no has visto en tu vida te parece fatal...
Bueno, a raíz de mis cambios de este verano también he decidido hacer limpieza de mi lista de amigos en las redes sociales... Y bonita decisión. ¿Quién me mandaría a mí? Pues he empezado muy bien, por aquellos con los que no tengo nada en común, nada de nada, aquellos que agregas porque son de tu ciudad, porque son locales de copas en los que alguna vez te has tomado algo, agencias de viajes que te llenan el muro de ofertas, tiendas de todo tipo que te llenan el muro de fotos de sus productos, periodistas que te cuelgan el link de su blog... O sea, gente a la que no conoces de nada.
El segundo paso es aquella gente a la que sí conoces, pero que no entiendes porqué agregaste alguna vez: alguien que te sonaba de cuando ibas al cole pero no iba en tu clase, un amigo de una amigo con el que una noche tomaste unas copas...
El tercer paso es aquella gente que sí fueron amigos en alguna ocasión pero no hay mucho en común ahora... Aquí van los amigos de la infancia o de las vacaciones a los que llevas tiempo sin ver o que han desaparecido de tu vida...
Y aún así, hay más gente, y no sabes por dónde eliminar. ¿Qué criterio sigo? ¿Gente con la que no he cenado en el último año? ¿Gente de la que no tengo el número de móvil? ¿Gente con la que no me tomaría un café?
Bufff, no sé, quiero hacer limpieza con criterio y a lo mejor lo que tengo que hacer es eliminar a la mayoría y dejar sólo a mis amigos, y quedarme con diez amigos en la red social y poder escribir lo que quiera en mi muro sin que a nadie le parezca mal, y utilizarlo para quedar: "¿Qué os parece un café a las siete?"
jueves, 25 de agosto de 2011
Extraño Verano
Hoy el cielo vuelve a estar gris. Este verano así ha estado la mayor parte de los días, y eso no está bien.
Me gustan los veranos cálidos, con sol, luz, calor, de terrazas, de noches de tirantes. Pero este verano no es así. Al fin y al cabo no me puedo quejar, que mi mes en la playa no ha estado mal, pero me gustaría que todos los días fueran amarillos de sol. Y este año, la mayor parte de los días ha sido gris.
En fin, ¿qué podemos hacer? Pues nada...
Claro que en este mundo occidental, este tema puede ser estirado hasta el infinito, podemos estar horas hablando de meteorología, ya sé, ya sé, es un ice-breaker... Pero...
A mí me gustaría encontrarme en el ascensor con una persona y que no me hablase de frío ni de calor. Me gustaría esperar una cola sin comentarios sobre la lluvia, o la nieve. Y ni qué decir tiene que en el nuevo local de moda (la entrada de cualquier bar) para los fumadores, las conversaciones giran en torno a la ley anti-tabaco y el frío que pasamos los fumadores por culpa del gobierno. No sé, no me gusta que me hablen del tiempo, claro que si no es esa hay pocas opciones para entrarle a alguien que no conoces, y eso sí que se está poniendo difícil...
Cada vez se está volviendo más complicado conocer a gente. No sé si es que en esa pequeña ciudad de provincias ya nos conocemos todos (cosa muy probable) o que cuando salimos nos limitamos a nuestro grupo y no vemos nada más allá... Pero cuando comento esto por ahí la gente está deseando conocer otras caras. No sé, no sé... Creo que estamos todos esperando a que llegue el forastero, el primer forastero que se aproxime a la ciudad, para conocerlo y hablarle del absurdo verano que estamos teniendo, lleno de días grises...
lunes, 15 de agosto de 2011
VACACIONES
Las vacaciones son un estado mental. Son esos días en los que uno sólo debería hacer lo que le apetece. Es esa época en la que deberíamos quedar con la gente que queremos, cuando queremos y donde queremos.
Es un descanso de la rutina, un oasis de hedonismo, la ruptura con lo que no nos gusta de nuestra vida, el ocio, el aire libre.
Es acostarse pronto cuando apetece, y de madrugada cuando lo pasamos bien. Sin ataduras, sin relaciones tóxicas, sin que nadie ni nada te imponga un lugar, una hora o una compañía.
Es la libertad de levantarte cuando quieres, de salir si te viene en gana, de ver el mar, de visitar la montaña, de respirar...
Es lo que debería ser todo el año, pero no podemos o no queremos tener...
Me encanta mi yo de vacaciones. Me encanta pararme, pensar en mi vida y tomar decisiones importantes. Apartar lo que no quiero en mi mundo y tomar lo que sí quiero.
Me encantan las decisiones que tomo cuando estoy de vacaciones. Me gusta mucho hacer una limpieza de mi vida y mis relaciones. Y volver a empezar.
Me gusto cuando estoy de vacaciones, porque no me afectan tanto las cosas, porque estoy relajada y feliz.
Tengo que intentar que este estado mental dure todo el año. O por lo menos unos meses. Y que la gente tóxica no vuelva a entrar nunca en mi vida, porque me arrastran a hacer cosas que no quiero, porque me hacen ser alguien que no me gusta ser.
Este verano he hecho una limpieza importante. Y me siento ligera. Y soy feliz. Y, al final, eso es lo único que importa, ¿no?
lunes, 8 de agosto de 2011
Friends
Los amigos son una de las cosas más importantes que tenemos en esta vida. ¿Qué sería una vida sin amigos? Yo no podría vivir sin ellos ¿A quién le contaría mis penas amorosas, con quién comentaría mis alegrías y mis tristezas, la última película que he visto, el último libro que he leído, mi último concierto? ¿Con quién me tomaría ese café de la tarde, con quién esa copa de últimas horas de la noche, casi al amanecer? ¿Quién me prestaría su hombro para llorar cuando el último amor se ha marchado, rompiéndome el corazón, para no volver jamás? ¿Quién me diría que, en realidad, he tenido suerte, que ese hombre no me convenía? ¿Quién me convencería de que, a pesar de que él se ha ido, no he perdido mi último tren?
Los amigos son una de las cosas más importantes de mi vida. Porque en ellos me apoyo para seguir adelante, porque los he elegido y me siento orgullosa de ellos, y pretendo que estén ahí para mí como yo lo estoy para ellos. Y sé que de verdad lo están.
Los amigos son una de las cosas más importantes de mi vida. Porque hay cosas que sólo puede escuchar un amigo, porque hay consejos que sólo un amigo te puede dar. Porque hay alegrías que sólo puedes compartir con un amigo, porque hay tristezas que sólo un amigo puede entender...
Por eso estoy tan triste cuando pierdo a un amigo. Porque los amigos son una de las cosas más importantes de mi vida. Y cuando pierdes a un amigo, pierdes un trozo de tí mismo, pierdes una parte de tu vida que has compartido con él, te pierdes un montón de buenos momentos que aún faltaban por vivir juntos... Y a veces me culpo a mí misma, porque yo lo he elegido, y pensé que ese amigo merecía la pena y me he vuelto a equivocar. Aunque en realidad no es así. No ha sido un amigo y no se merece mi amistad. Me da lástima, porque no ha sabido estar a la altura.
Y me quedan otros amigos, los que realmente merecen la pena. Y ellos sí son una parte de mi vida.
martes, 10 de mayo de 2011
De res publica: Nos quitan el dinero y luego lo tiran.
Vamos a ver: hay dos cosas primordiales a las que tenemos derecho: a la educación y a la sanidad. Luego están otras cosas a las que también tenemos derecho, pero no las voy a examinar hoy aquí, quizás algún otro día, pero no hoy.
Pagamos nuestros impuestos, todos, todos los impuestos y todos los ciudadanos (o por lo menos la mayoría), y ¿a dónde va nuestro dinero? No, no me vale la respuesta de: “para pagar a los funcionarios”, porque no es cierto. No es cierto, y cada vez nos pagan menos, pero eso es otra historia, y un tema para otro día.
Lo cierto es que aquí en Galicia cada vez se contrata a menos profesores, y los funcionarios cada vez estamos peor pagados. Quiero decir, que mi sueldo el año pasado se redujo un 7%, y si eso sirviera para arreglar la crisis, me daría por satisfecha. O si por lo menos sirviera para contratar a profesores substitutos, cuando hacen mucha falta, cosa que no se está haciendo. Se está utilizando el dinero que nos quitan a los funcionarios, entre otras cosas, para el maravilloso “Proxecto Abalar”, es decir, para comprarle a alguien un montón de ordenadores portátiles para que cada alumno gallego tenga uno, aunque no tenga ningún profesor. No tendrá quién le enseñe a manejarlo, ni quién le enseñe ciencias, ni matemáticas, ni inglés, ni educación física, pero tendrá un portátil con el que ver su twitter, su tuenti, o la Wikipedia. ¿Quién necesita un profesor teniendo la Wikipedia?
En fin, que a mí me pagan menos pero tengo la ventaja de que ahora el ordenador (que le han comprado a mis alumnos con el dinero que me quitan a mí del sueldo) va a trabajar por mí. Ya solo me queda llegar al aula y que un gran PC esté ocupando mi puesto. Y entonces me quedaré en casa y que me manden las dudas por email, a ver si mi ordenador funciona correctamente y puedo leer mi correo. O si no, le pediré a la Consellería un ordenador para mí. Ya que se lo proporcionan a los alumnos, qué menos que me den uno a mí. País.
lunes, 18 de abril de 2011
DANZAD, DANZAD, MALDITOS
Mi entrada de hoy va de bailes. A pesar de la que está cayendo, a algunos le da por bailar. Según he visto hoy en los telediarios la gente baila, y esos bailes que he visto en la televisión me producen dos sensaciones bastante diferentes.
Por un lado están los por mi bautizados Barnélope, es decir Bardem y Penélope, que se ven en unas imágenes bailando como desatados en un escenario. Parece ser que estaban en un concierto de Prince, y éste los invitó a subir al escenario a bailar y ellos, raudos y veloces, lo hicieron. Claro que estaban en territorio americano. Me pregunto si hubiera sucedido lo mismo aquí en España en un concierto de, por ejemplo, El último de la fila. Se admiten apuestas.
Por otro lado he visto a un político rumano, creo, del que no recuerdo el nombre, que, parece ser, se dedica a ir a las televisiones de su país y marcarse unos pasos al ritmo de Michael Jackson. No lo hace mal del todo el tío. Y en su país y en su partido parece que lo están criticando por bailón. Pues a mí me gusta que no se tome tan en serio las cosas. Me pregunto que sucedería aquí si Zapatero o Rajoy se nos echaran a bailar un Thriller. Ojalá. Daría algo por verlos, aunque luego se criticarían entre ellos por la falta de destreza de uno o por el poco ritmo del otro. Yo qué sé. Pero se garantizarían, al menos por una vez la atención. Y las audiencias mandan.
domingo, 17 de abril de 2011
Y a otra cosa, mariposa
No me gusta nada la gente que se toma demasiado en serio.
Hay gente que discursea desde su púlpito, sea el que sea, internet, la televisión, libros, revistas, cualquier medio es bueno para soltar una parrafada sobre algo que, generalmente, no les gusta.
Yo también lo hago, claro, pero estoy abierta a críticas, sean buenas o malas, y no me cabreo porque sé que me arriesgo a no caer bien, a no gustar, y debo respetar la opinión de los demás. De todas formas, quitando a unos cuantos que quieren sentar cátedra y además hacerse famosos, creo que la mayor parte de la gente que tiene un blog se escribe en principio a sí mismo, y por extensión a los demás.
Pero no me refiero a esos que dejan su opinión y ya está, y si les dicen que no están de acuerdo contestan que bueno, que vale, que cada uno tiene su opinión. Y punto.
Me refiero a aquellos que intentan que los demás compartan plenamente sus opiniones. Es cierto que todo el que habla, todo, es digno de que lo que diga sea tenido en cuenta por los demás, pero de ahí a sentenciar que su opinión sea la única y verdadera, o que su punto de vista sea el mejor... hay bastante distancia.
La humildad es una virtud que mucha de esta gente no posee. Creen que ellos, sólo ellos, están en posesión de la verdad absoluta y ellos, sólo ellos pueden juzgar las opiniones de los demás. Son los mesías de nuestra generación, aquellos que están aquí para salvarnos de nuestra ignorancia infinita.
Pues yo no quiero ser salvada, y por eso hoy un bloguero ha perdido mis visitas. Para siempre, por intolerante. Porque su opinión no vale más que la mía, y porque su ego infinito le impide ver más allá de lo que tiene delante de las narices. Porque su miopía intelectual es lo peor que le puede pasar a una persona que escribe un blog.
Que critique lo que quiera, que esté de acuerdo con lo que le parezca. Yo ya no estaré allí para verlo. Aunque le sobren visitas, le falta humildad, y, al final, acabará pagándolo.
viernes, 15 de abril de 2011
¿INTELECTUALES?
En esta vida he tenido la desgracia de encontrarme con algún que otro intelectual. Afortunadamente para mí siempre me han dado de lado porque no pertenezco a su especie, y digo afortunadamente por dos razones, porque he sido afortunada de que me den de lado, y porque no pertenezco a su especie. Y digo que no pertenezco a su especie, porque me ufano de no pertenecer a ella desde siempre y espero que para siempre. (Ruego encarecidamente a mis seres queridos y a aquellos que me aprecian aunque sea mínimamente que, si algún día me contagio de la pedantería intelectual de esos literatos e intelectuales varios, busquen algún remedio que impida que me vaya completamente al otro lado).
Nuestra ciudad, pródiga en pedantes y pseudo intelectuales se ha vuelto un poco más pedante desde que la universidad, de la cual me honra ser alumna egresada, no por lo de egresada, sino por lo de alumna, ha tenido a bien dotar a nuestro campus de titulaciones humanísticas (a la que también pertenece la titulación con la que me dotó un día su rector) en las que los profesores, con algunas excepciones, por supuesto, gobiernan en reinos de taifas e introducen a sus enchufados en departamentos, despachos e investigaciones de las que, por otra parte, supongo que deberán dar cuenta a alguien, pero de los que nuestra ciudad jamás se beneficia ni siquiera en forma de información lateral en algún periódico.
Lo que pretendo decir con esto, y sé que estoy resultando extremadamente pedante, y es lo contrario de lo que busco, es que afortunadamente para otras universidades menos endogámicas, y para aquellos alumnos que afortunadamente han aprendido a investigar para su propia satisfacción y no la del profesor-doctor de turno, hay multitud de ex-alumnos de estas facultades que resultan tanto o más válidos que los que en este momento imparten docencia en escuelas universitarias y facultades que pertenecen a nuestro campus, cuyo único mérito consiste en haber hecho suficientemente la pelota al profesor de turno, sacarse los cursos de doctorado por amistad, investigar materias de las que nunca se publica nada, y cobrar un sueldo de la universidad por pedantear durante determinadas horas ante unos alumnos universitarios que se merecen algo mejor para su formación académica.
Sigo esperando ese trabajo de investigación, aunque sea humanística, por supuesto, que me demuestre que esta gente se dedica a algo además de a demostrar que todos los demás estamos por debajo de su capacidad intelectual o de su inteligencia. Cosa que, por cierto, no es cierta. Mal que les pese.
jueves, 14 de abril de 2011
EL ARTE DE RECIBIR
Aunque se hayan perdido costumbres antiguas como las de visitar y recibir, hay ciertas cosas que nunca deberían perderse: el arte de hacer visitas y el de recibir a las mismas son asuntos de cierta etiqueta que deberían tener todavía hoy en día unas normas que conservar.
Me refiero a que en época de mi abuela se recibía a las visitas en casa, y no importaba que el visitante fuera más o menos querido, en la casa se le recibía con exquisita amabilidad y elegancia, respeto y educación.
Supongo que algo de ese arte de recibir debe todavía de conservarse, a pesar de que ahora nuestras relaciones sean mucho más flexibles y no tengan la etiqueta de aquellas épocas.
Por ejemplo, en mi caso, nunca se me ocurriría invitar a alguien a mi casa para luego insultarlo o hacerle sentirse incómodo. Cierto que nunca se me ocurriría invitar a nadie a mi casa que no tuviera al menos el derecho de que yo lo respetara, pero eso es otro asunto. Tampoco admitiría que ninguno de mis invitados viniera a mi casa a insultarme o a faltarme al respeto.
Por eso entiendo a Buenafuente, ese presentador de televisión que ahora mismo es el foco de las iras de muchos internautas tras su entrevista a la Ministra Sinde. Que lo entienda no quiere decir que esté de acuerdo con todo lo que hace o ha hecho. Me explico.
Comprendo que cuando invitas a alguien a tu casa no puedes tirarte a su yugular y machacarlo, porque una mínima norma de educación te lo impide. Bien es cierto que la televisión últimamente es bastante agresiva y en ciertos programas, sobre todos los del corazón, ahora se invita a la gente para machacarla públicamente y hacer escarnio de ellos.
Supongo que Buenafuente no se dedica a eso, para eso ya están las Belenes Esteban, los Jorge Javieres o los Jesús Mariñas de turno.
Cierto es que no se puede quedar bien con todo el mundo, no le puedes hacer la pelota a Alex de la Iglesia y al mes siguiente a la ministra Sinde, porque no tiene mucho sentido, y la gente , cabreada como está por la ley Sinde, te lo va a echar en cara.
Respeto su entrevista, porque supongo que la falta de agresividad se limita a la educación que se debe de tener con un invitado.
Pero hay una cosa que no le perdono a Buenafuente: su mala respuesta ante una crítica. El que se dedica a la televisión, o es un personaje público, o tiene un blog, o escribe en twitter, o tiene perfil público de alguna clase, tiene que saber que no se puede gustar a todo el mundo, y debe saber admitir las críticas vengan de donde vengan. Porque el público tiene derecho a darte la palmadita en la espalda y el aplauso cuando le gusta lo que haces, pero también tiene derecho a criticarte cuando no le gusta. Aunque no tenga razón.
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