lunes, 24 de diciembre de 2012

Escenas


El jueves pasado por la tarde alguien me montó una escenita en un bar. Y al final del exabrupto se levantó y me dejó con la palabra en la boca y encima me pagó la caña. Pues ya ves, pensé yo, escenitas a mí.
Y desde entonces no he querido saber nada más de esa persona, ya sé, ya sé, son años de relación, pero no me gusta que nadie, nadie, me deje con la palabra en la boca, y mucho menos que me monte una escena. Seguramente nadie se dio cuenta en el bar de lo que estaba pasando, y probablemente esa persona tiene algo de razón, pero para mí la perdió en el momento en que no supo escuchar mi argumento y se largó.
Me dan mucha vergüenza las muestras de sentimientos en público, de cualquier tipo de sentimientos, soy muy pudorosa con todo eso, y la ira es también un sentimiento que no puedo mostrar. Por eso, cuando se marchó, me encendí un cigarro tranquilamente, me lo fumé, acabé mi caña, y luego me levanté y me fui. Estaba furiosa, pero por nada del mundo lo mostraría en público, y lo que es más, esa persona nunca lo sabrá, porque ha sido eliminada de mi vida de golpe.
No soporto la falta de autocontrol, y sobre todo, no soporto que nadie me deje con la palabra en la boca. No creo que haya nada que no se pueda hablar, ni puntos de vista que en algún momento no se puedan acercar. Creo en el diálogo, y aunque algo no tenga solución, por lo menos creo siempre en una forma civilizada de terminar las cosas.
Ya ves, escenitas a mí, pues tú te lo has ganado, chato.

domingo, 11 de noviembre de 2012

PROMOCIÓN DEL 87


Ayer, creo, se ¿celebró? la cena conmemorativa de mi promoción de bachillerato. Hace 25 años ¿ya? que terminé mis estudios de bachillerato y comencé mis estudios universitarios.
Por supuesto, yo no acudí a esa celebración, aunque tendría quizás muchos más motivos para celebrarlo que muchos de mis ex-compañeros, puesto que yo estaba deseando salir de aquel colegio de monjas en el que cursé mis años de BUP y COU.
No acudí porque, salvando raras y honrosas excepciones, no he tenido nunca, ni creo que vuelva a tener jamás, ninguna intención de reunirme con aquellos compañeros de aulas.
No acudí aunque esas honrosas y raras excepciones me avisaron de que se iba a celebrar semejante evento. Por cierto, ellas tampoco acudieron.
No acudí, aunque supongo que tampoco me echarían de menos. Supongo que se reunirían los de siempre: Cuca, Cachi, Cuchi, Felli, Maka... Espero que Churri no, me decepcionaría, porque era uno de los que se salvaba... Los que se marcharon a estudiar derecho y empresariales. No sé si el presentador de televisión al que ya no veo en televisión (no es una maldad, es que no veo la televisión) acudió o no al evento, aunque me imagino que harían todo lo posible para que así fuera, siempre viste mucho una celebración el hecho de que un famoso se pase por allí...
Bueno, pues yo, que soy de las de darme de comer aparte, pensé que no me encontraría en mi salsa, porque ni tengo nombre de pequinés, ni he estudiado Derecho o Empresas, o, como algunos, ICADE.
Otra cosa diferente es lo de la cena que algún día celebraremos las niñas del cole de EGB. Ahí no había nombres de pequinés, las niñas éramos todas iguales, y no había distinciones, nos conocíamos por el nombre y primer apellido. Por cierto, va a hacer 30 años que no veo a muchas de ellas, y sí, a éstas sí me apetece verlas...
Aunque la cena de bachillerato tiene su jugo, y a veces pienso que debería haber ido, porque tendría historias e historias para contar... Pero no me compensa un par de horas de pasarlo mal, escuchando chafardeos y poniendo cara de qué bien que te veo, después de tantos años... a gente que veo diariamente por la calle y no saludo...
A lo mejor debí ir, pero creo que soy un poco oveja negra, y no me cae bien la gente con nombre de pequinés...

sábado, 20 de octubre de 2012

THE WHOLE OF THE MOON


Escuchar ciertas canciones me sirve muchas veces para recordar ciertos momentos de mi vida, épocas pasadas que a veces me gusta recordar, y otras veces no tanto.
Hoy he escuchado un par de canciones que me traen muy buenos recuerdos, y que me traen a gente de vuelta que hace mucho tiempo que no está en mi vida.
“Losing my religion” de REM, me trae a la mente las noches de mi época universitaria, en el Tarasca, aquellas largas noches de juerga y alcohol que nunca volveré a disfrutar, porque ya no soy aquella estudiante veinteañera, y no volveré a serlo más.
Y “The Whole of the Moon” de Waterboys me lleva también a aquella época universitaria, y, en concreto, me devuelve la mirada de la persona más especial de mi vida en aquellos años, Manu, mi compañero de facultad y de juergas, de salidas y de noches de estudio, mi pareja de mus y mi taxista motorizado de las noches de vuelta a casa, mi compañero de baile.
No puedo nunca evocar mis años de estudiante sin él. Para mí la universidad fue él, la facultad fue él. Él fue la Literatura Inglesa y la Norteamericana. Mis apuntes eran suyos, sus trabajos míos, sus días mis días y los dos hacíamos un equipo fantástico. Con él estudié a Joyce, a Faulkner, leí por primera vez “The Wheel” de Yeats:

THROUGH winter-time we call on spring,
And through the spring on summer call,
And when abounding hedges ring
Declare that winter's best of all;
And after that there's nothing good
Because the spring-time has not come -
Nor know that what disturbs our blood
Is but its longing for the tomb.

Con él viajé a Holanda y a Dublín, aprendí latín, bailé salsa a altas horas de la madrugada, fui a conciertos al Crechas, vi por primera vez “Agenda Oculta”, descubrí a Ken Loach, fumé tabaco de liar, jugué al mus durante horas, hablé, hablé, hablé...
En aquel momento él llegó a ser todos mis días, y yo le admiraba como no creo que vuelva a admirar a nadie nunca. Era (y supongo que seguirá siendo) el hombre más inteligente que conozco, el alma más pura, el mejor amigo.
Y hace cien años que no lo veo.
La última vez que le vi estaba tocando el violín en Platerías. Tomamos algo juntos y parecía que no había pasado el tiempo. Los dos tuvimos de nuevo 21 años, y todo seguía igual...
No sé qué será de él. Supongo que seguirá con su violín en cualquier plaza. Siempre que voy a Santiago y oigo un violín espero que sea él, pero nunca lo es. Me imagino que seguirá igual que siempre, seguirá siendo aquel espíritu libre que yo conocí, el hombre más inteligente.
Supongo que siempre será así, él en su mundo y yo en el mío, y es difícil que nos volvamos a cruzar. Pero siempre que escucho “The Whole of the Moon” le recuerdo, porque, como entonces, yo seguiré imaginando el arco iris y él lo tendrá en sus manos. Y a pesar de los años, siempre le echaré de menos...

miércoles, 8 de agosto de 2012

DE TODO UN POCO

Esto de estar de vacaciones da para todo: para relajarse, ir a la playa, leer, escuchar música, ver películas, salir de copas... y también para pararse a pensar, reflexionar un poco, cabrearse, estresarse...
Pues eso es lo que he estado haciendo últimamente: todo. Sí, a pesar de estar de vacaciones he estado bastante ocupada.
Aunque he intentado mantenerme lejos de periódicos, noticias, informaciones sobre política, economía, etc., me ha sido completamente imposible. Y es que este mundo informatizado no nos deja descansar un momento, y los tweets, blogs, y actualizaciones de estado de Facebook llegan al instante, y uno no puede abstraerse de lo que está pasando en el mundo.
Y así he descubierto el carácter de algunos de mis amigos en Facebook y de algunas de las personas a las que sigo en Twitter.
Algunos, a pesar de la que está cayendo, intentan llevar todo con humor, y sacan punta a todo lo que está sucediendo. A esa gente da gusto seguirla, porque siempre tienen un toque sarcástico, y su ironía hace ver las cosas un poco desde otra perspectiva.
Otra gente intenta evitar el tema todo lo posible. En cierto modo, eso es lo que he hecho yo. No se puede estar cabreado todo el tiempo, no se puede estar permanentemente pendiente de todo lo que sucede. No es sano.
Luego, hay un tercer grupo, el que arremete contra todo. El caso es ponerlo todo negro, más de lo que está, si es posible. 
Este grupo pretende hacernos ver lo que ya vemos. Creen que la gente no se da cuenta de lo que pasa, y arengan a las masas las 24 horas del día. Está muy bien informar, por supuesto, pero no todo es política en la vida. Y no, lo siento, yo no puedo soportar la presión todo el tiempo. Yo necesito ver otras cosas, hacer otras cosas, pensar en otras cosas. Y por eso he dejado de seguirlos.
No es que yo sea muy optimista, y ellos unos pesimistas. Creo que la situación que vivimos es muy difícil, e incluso puede llegar a serlo más. Pero no puedo cargar con ese peso todo el tiempo... Y, además, no me gusta la demagogia. Creo que nosotros tenemos la solución, pero perdemos el tiempo escribiendo en la red, y no en solucionar las cosas. Si hay que moverse, menos ruido y más nueces, que las palabras se las lleva el viento.
Pues eso, un poco más de humor, un poco menos de moralinas, y el que quiera soluciones, que empiece a hacer algo. Es facilísimo. Seguro que en tu barrio hay alguien que necesita ayuda. Pero eso requiere tiempo y dinero. Dar parte de lo nuestro es difícil. Es más fácil que lo hagan los demás mientras estamos sentados escribiendo obviedades en el teclado de un ordenador. Y así, señores, no se solucionan las cosas.

lunes, 21 de mayo de 2012

HOMENAJE

Hoy no voy a escribir mucho, simplemente os dejo el link a un vídeo que he visto en YouTube, que creo que merece la pena, y que quiero que veáis.
¿A que vosotros también tuvisteis un profesor que os enseñó algo importante?
http://youtu.be/l8WKbDf6y64.
Hasta otro momento.
Que lo disfrutéis.

domingo, 20 de mayo de 2012

OTRA VEZ AQUÍ

Pues sí que hacía tiempo que no me pasaba por el blog, sí, de hecho, ya casi me había olvidado de que tenía uno, pero hoy he entrado en un grupo de lectura al que pertenezco en Facebook, y me he encontrado que la gente estaba poniendo sus blogs para que los demás entraran a leerlos, y me he dicho: Anda, el blog....
Y aquí estoy de nuevo, blogueando, y no he escrito mucho últimamente, porque he estado viviendo, que también es importante...
No es que tenga mucho que contar, ni que esté escribiendo por algo en particular, y esta vez no voy a contar una historia, ni a criticar a nadie... Simplemente me acordé de esto, y como hay gente, poca, pero alguna, que me lee, pues he pensado: Voy a  saludar a estos chicos, que hace mucho que no me paso.
Y no es que no me acuerde de vosotros de vez en cuando, es que no he tenido mucho tiempo para pararme y escribir, pero ahora las cosas ya parecen estar un poco más tranquilas, y por eso creo que voy a  volver por aquí con alguna frecuencia. No me aventuro a decir con cuánta, porque sería una osadía de mi parte, teniendo en cuenta que ahora llegan los exámenes finales, y me voy a pasar media vida corrigiendo, pero intentaré pasarme por aquí alguno de estos días.
Un beso a tod@s.
Hasta pronto.

viernes, 30 de diciembre de 2011

RECAPITULANDO


Ahora que se acaba el año, parece que es el momento de hacer balance, y no voy a dejar que empiece el nuevo año sin haberme despedido debidamente del anterior, que lo cortés no quita lo valiente...
Me despido de este año con tristeza, porque en general ha sido un año fantástico. He disfrutado muchísimo de todo y me he encontrado con muchísimas alegrías por el camino...
Tengo que dar gracias por muchas cosas, y ya sé que este año no ha sido bueno para todo el mundo, pero para mí sí, y he de estar agradecida.
En primer lugar porque tengo una familia estupenda que se encuentra genial, y eso no tiene precio.
Luego por que tengo los mejores amigos del mundo, y siempre están a mi lado, pase lo que pase, y eso tampoco tiene precio.
También tengo que dar gracias por el fantástico trabajo que tengo, después de tantos años de esfuerzo, el resultado de estos últimos años ha merecido la pena.
Y con todo esto no me puedo quejar, ¿verdad? Pues eso, debo dar gracias.
Sí, es cierto que ha habido también algún momentillo de bajón, alguna decepción, algún tropezón, pero la verdad, no tienen ninguna importancia, no me han dado más lata que un momento y será que lo que pasa es por algo y tenía que pasar, y quien no está es porque no tenía que estar (a lo mejor nunca tuvo que estar y ese fue el error).
Bueno, pues gracias, año viejo por todo lo que me has dado, y espero que el nuevo año me traigo lo mismo, o mejor. Y ¿para vosotros? Por lo menos igual que para mí. ¿Qué os parece? Feliz Año Nuevo.

martes, 1 de noviembre de 2011

ME GUSTA


Me gusta la vida, creo que es una oportunidad maravillosa que se nos da para hacer algo, y  hay que exprimir todos los instantes, todas las sensaciones, todos los sentimientos, por eso intento que nada ni nadie me nuble los días, y no doy muchas oportunidades de aguarme fiestas.
Me gusta ser profesora, disfruto con los chavales, a veces es difícil, pero en general me gusta.
Me gusta haber madurado, ser joven es estupendo, pero un puntito de madurez también es genial, da esa estabilidad que le falta a la juventud.
Me gusta disfrutar del sol, esos días de playa en soledad, cuando se disfruta plenamente de la naturaleza, sin tener que conversar sobre tonterías, y centrándome en mis sensaciones.
Me gusta estar de vacaciones, porque hago lo que me da la gana cuando me viene en gana, porque no tengo obligaciones con nadie, porque sólo me debo a mí misma.
Me gusta la lluvia tras la ventana las tardes de domingo, mientras veo una peli bajo una manta.
Me gusta la gente.
Me gusta la gente que alegra la vida, esa que no se está siempre quejando, la que no cotillea, la que disfruta de cada momento, la que sonríe, la gente que no hace las cosas con segundas intenciones, la que es feliz porque sí…
Me gusta disfrutar de mi sobrina, jugar con ella, tirarme al suelo, perder la vergüenza y hacer locuras.
Me gusta el amor, estar enamorada y ser amada.
Me gusta leer, oír música, ver documentales, me gusta cenar con los amigos y prolongar la sobremesa hasta las tantas. Me gusta charlar, reírme, ser un poco mala a veces, conducir en verano.
Me gusta haber eliminado a gente de mi vida, porque ahora hay más cosas en mi vida que me gustan.
Me gusta conocer gente, y tratar de conocerme a mí misma.
Me gusta vivir.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

MI MEJOR AMIGO


El otro día mi mejor amigo, ese con el que no hay tonterías, ese al que no me hace falta contarle mis cosas porque ya las intuye, ese con el que una mirada es suficiente para entender lo que me quiere decir, ese que sabe lo que opino, lo que siento y cómo me encuentro sólo por cómo le hablo por teléfono, ese que sabe cuándo llamarme y cuándo dejarme sola, me dio un abrazo y me dijo que me quería mucho.
Y fue un momento importantísimo para mí, porque en todos los años que hace que somos amigos nunca nos hemos dicho que nos queremos, porque siempre hemos pensado que no es necesario, que nos queremos y es suficiente.
Y lo es, de verdad, pero a mí me ha chocado que un hombre tan poco dado a expresar sentimientos como él, se haya dejado llevar por el momento y me lo haya dicho abrazándome fuertemente.
Para mí es el más importante de mis amigos, tengo muchos amigos, pero ninguno como él, es aquel con el que me entiendo a la perfección, ninguno de los demás me entiende así, y nunca, nunca, hemos tenido un enfado. Jamás. Puede que no nos veamos en meses, o que coincidamos todos los días, pero nunca ha tenido una mala palabra conmigo, ni yo con él. Es la única persona en mi mundo con la que jamás he discutido…
Y reconozco que soy una mujer afortunada por tener un amigo como él, porque hay mucha gente que jamás tendrá a nadie así en su vida, y es una lástima, porque ese tipo de cariño no tiene medida, es generoso y no pide nada, y yo me siento tan afortunada que me gustaría decirle que yo también le quiero, y que pase lo que pase en nuestras vidas sé que siempre estará ahí y yo siempre estaré ahí, a pesar de todo y de todos…
Pero hay cosas que no soy capaz de decir, porque no encuentro las palabras adecuadas para expresarlo, y tampoco es necesario. Él lo sabe y yo lo sé. Y no hace falta nada ni nadie más.


lunes, 19 de septiembre de 2011

Feliz cumpleaños


Hoy es mi cumpleaños. Es estupendo, me encanta cumplir años. Hay gente que no los celebra, a quienes no les gusta echarse un año más encima. A mí me encanta, y me gusta celebrarlo por todo lo alto. Porque generalmente hay mucho que celebrar y mucha gente con la que hacerlo.
También sirve para hacer balance, y aunque no todo es bueno, los años al final traen las cosas por algo. Siempre hay alguna buena razón para que las cosas ocurran, y, aunque en el momento nos haga sufrir lo que está sucediendo, siempre nos enseña algo: a madurar, a prescindir de cosas, a olvidar a gente, a avanzar...
Y este año ha sido así. He aprendido mucho, he madurado, he sido muy feliz, a veces he estado triste, pero, en general, el balance es muy positivo...
Tengo un trabajo estupendo, unos amigos maravillosos, mi familia está bien... No podría quejarme de nada.
Sí, es cierto, he desechado a algunas personas de mi vida, pero la vida sigue, y, como dije antes, las cosas pasan porque tienen que pasar...
Pues lo dicho, que me siento genial, que mi vida es estupenda, que espero que los míos sigan así, que quiero a mis amigos, que mi trabajo es fantástico y que todo lo demás servirá en su momento para algo.
Empiezo este nuevo año de mi vida con el corazón más ligero, con alegría y pensando que este es el comienzo de algo estupendo. He descargado parte de mi vida, y me siento genial por ello, y lo veo todo de otro color. Soy un poco más sabia y un poco menos generosa con los demás, eso sí. Pero supongo que eso es la madurez...

martes, 30 de agosto de 2011

Redes sociales

Tengo perfil en algunas de las redes sociales que últimamente nos quitan tanto tiempo de conversaciones cara a cara o telefónicas. No, no reniego de las redes sociales, porque nos sirven para estar en contacto con gente que de otra forma desaparecería de nuestras vidas sin remedio. Las redes sociales me han valido para encontrar a compañeras del cole, amigas y amigos de la infancia, para estar en contacto con gente de otros lugares a los que conocí en algún viaje, amigos de vacaciones, amigos y amigas que viven lejos, algún que otro familiar....
Pero la desventaja es que, aunque todos al principio filtramos mucho los amigos que agregamos, la verdad es que luego abrimos mucho la mano y dejamos entrar en nuestro perfil casi a cualquiera... 
Yo, y supongo que muchos otros, al principio no ponía ni foto, no fuera a ser que me reconociera alguien. Ahora ya dejo parte de mi vida ahí almacenada, cuento más de lo que debería, y no me corto un pelo a la hora de decir lo que opino. Y luego vienen los rollos, que si no sé quién se enfada porque has puesto algo en tu estado que no le gusta, o que si un comentario de alguien a quien no has visto en tu vida te parece fatal...
Bueno, a raíz de mis cambios de este verano también he decidido hacer limpieza de mi lista de amigos en las redes sociales... Y bonita decisión. ¿Quién me mandaría a mí? Pues he empezado muy bien, por aquellos con los que no tengo nada en común, nada de nada, aquellos que agregas porque son de tu ciudad, porque son locales de copas en los que alguna vez te has tomado algo, agencias de viajes que te llenan el muro de ofertas, tiendas de todo tipo que te llenan el muro de fotos de sus productos, periodistas que te cuelgan el link de su blog... O sea, gente a la que no conoces de nada.
El segundo paso es aquella gente a la que sí conoces, pero que no entiendes porqué agregaste alguna vez: alguien que te sonaba de cuando ibas al cole pero no iba en tu clase, un amigo de una amigo con el que una noche tomaste unas copas... 
El tercer paso es aquella gente que sí fueron amigos en alguna ocasión pero no hay mucho en común ahora... Aquí van los amigos de la infancia o de las vacaciones a los que llevas tiempo sin ver o que han desaparecido de tu vida...
Y aún así, hay más gente, y no sabes por dónde eliminar. ¿Qué criterio sigo? ¿Gente con la que no he cenado en el último año? ¿Gente de la que no tengo el número de móvil? ¿Gente con la que no me tomaría un café?
Bufff, no sé, quiero hacer limpieza con criterio y a lo mejor lo que tengo que hacer es eliminar a la mayoría y dejar sólo a mis amigos, y quedarme con diez amigos en la red social y poder escribir lo que quiera en mi muro sin que a nadie le parezca mal, y utilizarlo para quedar: "¿Qué os parece un café a las siete?"

jueves, 25 de agosto de 2011

Extraño Verano

Hoy el cielo vuelve a estar gris. Este verano así ha estado la mayor parte de los días, y eso no está bien.
Me gustan los veranos cálidos, con sol, luz, calor, de terrazas, de noches de tirantes. Pero este verano no es así. Al fin y al cabo no me puedo quejar, que mi mes en la playa no ha estado mal, pero me gustaría que todos los días fueran amarillos de sol. Y este año, la mayor parte de los días ha sido gris.
En fin, ¿qué podemos hacer? Pues nada...
Claro que en este mundo occidental, este tema puede ser estirado hasta el infinito, podemos estar horas hablando de meteorología, ya sé, ya sé, es un ice-breaker... Pero...
A mí me gustaría encontrarme en el ascensor con una persona y que no me hablase de frío ni de calor. Me gustaría esperar una cola sin comentarios sobre la lluvia, o la nieve. Y ni qué decir tiene que en el nuevo local de moda (la entrada de cualquier bar) para los fumadores, las conversaciones giran en torno a la ley anti-tabaco y el frío que pasamos los fumadores por culpa del gobierno. No sé, no me gusta que me hablen del tiempo, claro que si no es esa hay pocas opciones para entrarle a alguien que no conoces, y eso sí que se está poniendo difícil...
Cada vez se está volviendo más complicado conocer a gente. No sé si es que en esa pequeña ciudad de provincias ya nos conocemos todos (cosa muy probable) o que cuando salimos nos limitamos a nuestro grupo y no vemos nada más allá... Pero cuando comento esto por ahí la gente está deseando conocer otras caras. No sé, no sé... Creo que estamos todos esperando a que llegue el forastero, el primer forastero que se aproxime a la ciudad, para conocerlo y hablarle del absurdo verano que estamos teniendo, lleno de días grises...

lunes, 15 de agosto de 2011

VACACIONES

Las vacaciones son un estado mental. Son esos días en los que uno sólo debería hacer lo que le apetece. Es esa época en la que deberíamos quedar con la gente que queremos, cuando queremos y donde queremos.
Es un descanso de la rutina, un oasis de hedonismo, la ruptura con lo que no nos gusta de nuestra vida, el ocio, el aire libre.
Es acostarse pronto cuando apetece, y de madrugada cuando lo pasamos bien. Sin ataduras, sin relaciones tóxicas, sin que nadie ni nada te imponga un lugar, una hora o una compañía.
Es la libertad de levantarte cuando quieres, de salir si te viene en gana, de ver el mar, de visitar la montaña, de respirar...
Es lo que debería ser todo el año, pero no podemos o no queremos tener...
Me encanta mi yo de vacaciones. Me encanta pararme, pensar en mi vida y tomar decisiones importantes. Apartar lo que no quiero en mi mundo y tomar lo que sí quiero.
Me encantan las decisiones que tomo cuando estoy de vacaciones. Me gusta mucho hacer una limpieza de mi vida y mis relaciones. Y volver a empezar.
Me gusto cuando estoy de vacaciones, porque no me afectan tanto las cosas, porque estoy relajada y feliz.
Tengo que intentar que este estado mental dure todo el año. O por lo menos unos meses. Y que la gente tóxica no vuelva a entrar nunca en mi vida, porque me arrastran a hacer cosas que no quiero, porque me hacen ser alguien que no me gusta ser.
Este verano he hecho una limpieza importante. Y me siento ligera. Y soy feliz. Y, al final, eso es lo único que importa, ¿no?

lunes, 8 de agosto de 2011

Friends

Los amigos son una de las cosas más importantes que tenemos en esta vida. ¿Qué sería una vida sin amigos? Yo no podría vivir sin ellos ¿A quién le contaría mis penas amorosas, con quién comentaría mis alegrías y mis tristezas, la última película que he visto, el último libro que he leído, mi último concierto? ¿Con quién me tomaría ese café de la tarde, con quién esa copa de últimas horas de la noche, casi al amanecer? ¿Quién me prestaría su hombro para llorar cuando el último amor se ha marchado, rompiéndome el corazón, para no volver jamás? ¿Quién me diría que, en realidad, he tenido suerte, que ese hombre no me convenía? ¿Quién me convencería de que, a pesar de que él se ha ido, no he perdido mi último tren?
Los amigos son una de las cosas más importantes de mi vida. Porque en ellos me apoyo para seguir adelante, porque los he elegido y me siento orgullosa de ellos, y pretendo que estén ahí para mí como yo lo estoy para ellos. Y sé que de verdad lo están.
Los amigos son una de las cosas más importantes de mi vida. Porque hay cosas que sólo puede escuchar un amigo, porque hay consejos que sólo un amigo te puede dar. Porque hay alegrías que sólo puedes compartir con un amigo, porque hay tristezas que sólo un amigo puede entender...
Por eso estoy tan triste cuando pierdo a un amigo. Porque los amigos son una de las cosas más importantes de mi vida. Y cuando pierdes a un amigo, pierdes un trozo de tí mismo, pierdes una parte de tu vida que has compartido con él, te pierdes un montón de buenos momentos que aún faltaban por vivir juntos... Y a veces me culpo a mí misma, porque yo lo he elegido, y pensé que ese amigo merecía la pena y me he vuelto a equivocar. Aunque en realidad no es así. No ha sido un amigo y no se merece mi amistad. Me da lástima, porque no ha sabido estar a la altura.
Y me quedan otros amigos, los que realmente merecen la pena. Y ellos sí son una parte de mi vida.

martes, 10 de mayo de 2011

De res publica: Nos quitan el dinero y luego lo tiran.

Vamos a ver: hay dos cosas primordiales a las que tenemos derecho: a la educación y a la sanidad. Luego están otras cosas a las que también tenemos derecho, pero no las voy a examinar hoy aquí, quizás algún otro día, pero no hoy.
Pagamos nuestros impuestos, todos, todos los impuestos y todos los ciudadanos (o por lo menos la mayoría), y ¿a dónde va nuestro dinero? No, no me vale la respuesta de: “para pagar a los funcionarios”, porque no es cierto. No es cierto, y cada vez nos pagan menos, pero eso es otra historia, y un tema para otro día.
Lo cierto es que aquí en Galicia cada vez se contrata a menos profesores, y los funcionarios cada vez estamos peor pagados. Quiero decir, que mi sueldo el año pasado se redujo un 7%, y si eso sirviera para arreglar la crisis, me daría por satisfecha. O si por lo menos sirviera para contratar a profesores substitutos, cuando hacen mucha falta, cosa que no se está haciendo. Se está utilizando el dinero que nos quitan a los funcionarios, entre otras cosas, para el maravilloso “Proxecto Abalar”, es decir, para comprarle a alguien un montón de ordenadores portátiles para que cada alumno gallego tenga uno, aunque no tenga ningún profesor. No tendrá quién le enseñe a manejarlo, ni quién le enseñe ciencias, ni matemáticas, ni inglés, ni educación física, pero tendrá un portátil con el que ver su twitter, su tuenti, o la Wikipedia. ¿Quién necesita un profesor teniendo la Wikipedia?
En fin, que a mí me pagan menos pero tengo la ventaja de que ahora el ordenador (que le han comprado a mis alumnos con el dinero que me quitan a mí del sueldo) va a trabajar por mí. Ya solo me queda llegar al aula y que un gran PC esté ocupando mi puesto. Y entonces me quedaré en casa y que me manden las dudas por email, a ver si mi ordenador funciona correctamente y puedo leer mi correo. O si no, le pediré a la Consellería un ordenador para mí. Ya que se lo proporcionan a los alumnos, qué menos que me den uno a mí. País.